Empleadores islandeses contra las corrientes del tiempo

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La mayor contribución de SA, la Federación de empleadores, estos últimos meses, a la negociación colectiva ha cambiado las reglas concernientes al tiempo de trabajo. Hay tres temas: extender las horas de trabajo diurno, vender los descansos (coffee breaks) y la contabilidad reformada de horas extra. Las ideas han sido propuestas como si fuesen familiares y progresivas. Pero, ¿de qué tratan realmente?

En los acuerdo actuales de la Federación Sindical SGS con SA, la jornada de trabajo diurno es de 10 horas; desde las 7am hasta las 5pm. SA está ahora proponiendo ampliarla a 13 horas; de 6am a 7pm. De ese modo el empleador tendría abundante margen para decidir a qué horas del día un individual trabaja sus horas diurnas. El empleadx no podría rechazar trabajar durante esos períodos y no tendría derecho a pedir remuneración de esas horas extra, ya que serían pagadas como horas normales. Para ilustrar. Un empleador podría ordenarle a un empleado que trabaje 8 horas un día, por ejemplo, de 11am a 7pm, o de 6am hasta 2pm, sin ningún pago adicional o extra.

Esto sería un cambio completo en el modo en que las horas diurnas funcionan actualmente. La intención de los límites actuales del trabajo de jornada diurna es que estén en harmonía con otras instituciones públicas, tales como el transporte público y los horarios de escuelas. Los cambios propuestos harían mucho más difícil para les trabajadores el coordinar estos aspectos de su vida diaria – y no ganarían nada a cambio.

Comprando derechos de tí mismx

En segundo lugar, SA ha sugerido que los descansos del café deberían eliminarse de los cálculos de trabajo diurno. De ese modo, elles defienden que la semana laboral sería más corta. La idea es que el empleadx puede dejar el trabajo más temprano si no usa su tiempo de descanso. Por supuesto, les empleades aun así necesitarán tomar descansos, es por ello que fueron incluidos en los Acuerdos Colectivos para empezar. En trabajos que demandan mucho física y mentalmente, tales como aquellos que llevan a cabo les miembres de los sindicatos Efling y SGS, la gente necesita tomarse descansos. Pedir que la gente elija entre comprar un descanso o trabaje desde el primer minuto hasta el último hasta estar exhausta no es una mejora. Es un fraude irresponsable.

Jugando con las horas de trabajo

En tercer lugar, SA ha presentado propuestas radicales sobre una contabilidad extendida de horas extra, de modo que el trabajar más de 8 horas por día no será automáticamente contabilizado como tiempo extra. Su propuesta incluso incluye el que los empleadores tengan permiso para coger las horas extra de un mes y colocarlas como horas normales en el siguiente mes, y contabilizarlas anualmente. Más lejos aún, los empleadores quieren poder obligar al personal a tomar días de descanso en contra de las horas extra, en lugar de pagarlas. Les trabajadores tendrían que estar siempre preparados para trabajar jornadas más largas cuando el jefe quisiese, sin tener certeza de si éstas serán contadas como horas extra o no. Este tipo de permiso es algo que no hemos oído en décadas.

Con estos cambios, podríamos llegar a ver jornadas laborales de 12 horas sin horas extra ni descansos garantizados. Esto giraría las ruedas de la historia de nuevo hacia el siglo XIX, los tiempos en que las condiciones de trabajo eran insufribles, la mala calidad de vida y el control total de los empleados. “Flexibilidad” es una palabra que a menudo ha sido tergiversada en la propaganda, lo cual es una negligencia al hecho de que en Islandia a nadie se le prohíbe trabajar jornadas muy largas – cosa que la mayoría de les miembres del sindicato hacen. Pero hoy día, las horas irregulares o las jornadas largas son recompensadas con retribuciones más altas.

Nuestres minutos – un lujo que no se desinfla

En versión corta, todas las propuestas de SA acerca de las horas de trabajo son recortes en nuestres salarios y condiciones de trabajo. SA no ha estado preparada para hablar sobre aumento de salarios en las negociaciones actuales,  excepto como un emoliente para estos recortes. Aceptar esos intercambios sería una estupidez. Al contrario que la corona, nuestres minutos y horas no suben y bajan de valor con las corrientes económicas. Ellos son el pilar de nuestros Acuerdo Colectivos. Es por eso que el movimiento obrero ha, por un siglo, colocado al frente de sus demandas la defensa y limitación de las horas de trabajo. Los beneficios que conlleva no pueden medirse en volátiles coronas, pero si en minutos absolutos, garantizados en contraposición a crecimientos y caídas.

El objetivo del movimiento obrero en las negociaciones actuales es mejorar las condiciones de trabajo de les trabajadores, no el disminuirlas. La definición que se le da a las horas de trabajo es crucial para ello. Todos los sindicatos de trabajadores generales, de tienda y el sector público han propuesto jornadas laborales más cortas, de menos horas. Estas ideas tienen un amplio seguimiento, como puede verse en el espléndido seminario de Alda – Asociación de Sostenibilidad y Democracia. Los sindicatos apoyaron el seminario, mientras que SA ni siquiera aceptó la invitación al mismo. Es una contribución lamentable a este debate, el mencionar un aumento de horas de trabajo, espejismos y un menor control por parte de les trabajadores de su tiempo.

Viðar Þorsteinsson, Director general de Efling – sindicato general.